Ingmar Bergman fue un guionista y director de teatro y cine sueco. Considerado uno de los directores de cine clave de la segunda mitad del siglo XX, para muchos, el más importante de la cinematografía mundial.
La carrera cinematográfica de Bergman comienza en 1941 trabajando como guionista; su película más destacable como guionista tuvo lugar en el año 1944 cuando escribió Tormentos, un film dirigido por Alf Sjöberg. También ejerció como asistente de dirección. En su segunda autobiografía, Imágenes: mi vida en el cine, Bergman describe el rodaje de exteriores como su debut como director.
El éxito internacional de esa película permitió a Bergman debutar como director un año después. Durante los siguientes diez años escribió y dirigió más de una docena de películas, incluyendo Prisión (Fängelse) en 1949, Noche de circo (Gycklarnas afton) y Un verano con Mónica (Sommaren med Monika), ambas de 1953.
El primer éxito internacional de Bergman llega con Sonrisas de una noche de verano (Sommarnattens leende)(1955), con la cual gana el premio Best poetic humor y es Nominado para la Palma de Oro en el Festival Cannes el año siguiente. Esta película estuvo seguida por los rodajes de El séptimo sello (Det sjunde inseglet) y Fresas salvajes, estrenadas con diez meses de diferencia en Suecia, una de la otra, en 1957.
Dos dramaturgos, Henrik Ibsen y, sobre todo, August Strindberg , le influyeron e introdujeron en un mundo donde se manifestaban los grandes temas que tanto lo atraían, cargados de una atmósfera dramática, agobiante y aun desesperanzada, lo que deja una profunda huella en el espíritu del joven Bergman y una marcada influencia en su obra artística.
Su narrativa visual suele ser deliberadamente lenta, con un montaje y una secuencia de planos mesurados, esto con el fin de lograr un suficiente tiempo de reflexión entre los espectadores, aun cuando ya estén capturados en la diégesis; sin embargo tal lentitud está, como en Andrei Tarkovsky, lejos de la monotonía merced a la carga del mensaje o a la excelente marcación actoral; otra característica de su estética fílmica es la limpieza de las imágenes.