West End de Londres destaca como área aunque no única, si irrepetible. La se reconoce por la gran cantidad de personas que frecuente a cada hora del día: la mañana por las compras en los grandes megastore de discos, en las librerías o en las tiendas de ropa y gadgets y por supuesto la noche para los teatros, los cines, los restaurantes y locales en generales.
Picadilly Circus con Shaftesbury Avenue y Soho, Trafalgar Square de Charing Cross Road o de Haymarket hasta Oxford Street, Copvent Garden y Strand, todo es parte de West End. Un barrio nacido solo, casi difícil para circunscribir en una perimétrica autentica, que por antonomasia se ha convertido en la zona de las diversiones de Londres.
Un lugar donde todo pasa y evoluciona en tendencia, un ambiente que va más allá de la definición de barrio, donde el frenesí de las horas nocturnas regala a la capital el nombre de ciudad que nunca duerme. Para quien se encuentre en Londres, el West End es imán irresistible de la vida nocturna londinense. Se elige por las luces vivaces de los carteles publicitarios, por los locales 'global tech' de ultima moda, por la alegre muchedumbre humana presente o tan solamente por el río de autobuses rojos que te pasa adelante; el West End está en continuo movimiento, un impulso vital.
